Mis reservas a los derechos de autor

canon digital

Parece bastante absurdo que un chaval de 15 años interesado por la creación que un músico grabó antes de que el chico ni quiera naciese, curiosidad potenciada por la posibilidad de hacer descargas ilegales desde su terminal particular, se pueda considerar como una afrenta del quinceañero hacia el veterano músico. Volverse en contra de la gente que se acerca a tu música carece de lógica.

Toda creación necesita a un creador y estos, a su vez, a un consumidor; el medio que los ponga en contacto es una cuestión relativa a las tendencias y a la tecnología del momento.

Ese chaval podría sentir admiración por el descubrimiento musical y comprar algún disco adaptado a su presupuesto, incluso si ese veterano músico se siguiera dedicando en activo a la profesión, podría acudir a uno de sus conciertos. ¿Cuantos grupos y solistas captan asistentes de las nuevas generaciones gracias a la promoción que se les reporta, directa o indirectamente, a través de internet?

Internet no reduce el negocio de la música. Cabe mencionar en este punto algunos informes sobre ingresos musicales. El tamaño del negocio no se ve tan afectado como la estructura de los ingresos, por fuentes de origen y por destino según actores del negocio.

Los derechos de autor

Me gustaría plantear una cuestión moral sobre los derechos de autor. Estos me parecen totalmente legítimos, pero el uso que se hace de los mismos resulta excesivo. Habría que pararse con el famoso canon digital. Todo bien o servicio que es vendido en el mercado, ya sea un coche, un proyecto firmado por un ingeniero o un álbum de música; se hace para que mucha gente se pueda ganar la vida y así puedan existir coches, proyectos y álbumes.

La venta de discos, las descargas autorizadas de los mismos en sitios especializados y, por supuesto, la venta de entradas para conciertos; parecen lugares idóneos en donde explotar los derechos de autor. Perseguir a quienes reproduzcan en lugares públicos determinadas obras musicales o a quienes intercambien archivos en plataformas digitales no me parece una práctica muy inteligente.

Pienso que las creaciones culturales, una vez vendidas en el mercado, deben circular libremente en aras de su prestigiamiento.

El canon digital

Cada vez que un estudiante prepare un examen leyendo el proyecto de un profesional ya contrastado, que haya localizado a través de un portal de búsquedas; nadie le exigirá derechos de autor. Sin embargo, ahora cada vez que uno se compre una televisión de plasma le hacen pagar un canon digital del que no se sabe mucho hacia donde va a parar.

Si el trabajo del operario es montar coches en cadena y el del ingeniero es redactar proyectos; el del músico debe ser gravar discos y hacer giras… No vivir de las rentas de éxitos pasados, sin presunción de inocencia que valga, hacia quien compra un aparato televisor.

Anuncios

Acerca de charladas

Internet constituye un espacio de intercambio y reflexión maravilloso y, espero, cada vez más y más aprovechable. Mi nombre es Carlos Andrés Rego Edreira; soy licenciado en economía, aficionado a la fotografía digital y muy interesado por el mundo de los medios de comunicación. En mis últimas experiencias laborales vengo desempeñando tareas de gestión comercial y atención al cliente. Siendo la gestión de negocios, en especial todo lo relativo al marketing, un área de interés personal y profesional.
Esta entrada fue publicada en NEGOCIOS y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

¡Comenta tus impresiones!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s