BCE ejerce de banco central y comprará deuda pública

mario draghi bce

Este tema de comprar títulos de deuda pública en la eurozona – para así intervenir en las finanzas públicas y evitar la crisis del Euro – no deja de parecer de lo más ortodoxo. Son varias las funciones de un banco central. Sabemos que por estatutos el BCE tiene como prioridad la estabilidad del sistema financiero y del Euro. Pero los objetivos de política económica muchas veces se contraponen a corto plazo. Esa prioridad puede estar contribuyendo a usar los intrumentos de política monetaria con excesiva ortodoxia.

A destacar por todos entre las funciones del BCE se encuentra la de autoridad monetaria encargada de estabilizar la economía conforme a unas prioridades ya comentadas. Pero existe una utilidad como es la de prestamista de última instancia, la cual toca comentar a la sazón.

El equilibrio entre las políticas monetaria y fiscal

Las operaciones de mercado abierto constituyen uno de los instrumentos más importantes que tiene al alcance el BCE para modificar la base monetaria. Así, comprando o vendiendo bonos y otros títulos de renta fija en el mercado – entre ellos deuda pública – se logra inyectar o quitar liquidez en el sistema financiero. Esto afecta a los tipos de interés, variable primordial del mecanismo de transmisión a la economía real.

Según entiendo, la polémica se debe al mercado en el que se efectúe esta compra: secundario o primario. Porque si la misma se realiza tratando directamente con los estados emisores, se trataría de una financiación a estos. El mandato del BCE se lo tiene prohibido; y es que este tipo de prácticas generaron muchos problemas – cuadros de inflación descontrolada – en la historia al realizarse de forma indiscriminada.

Prestamista de última instancia

Tal y como se concluye en el modelo keynesiano, ante una situación de trampa de la liquidez la política monetaria pierde su efecto en favor de la política fiscal. Son cada vez más los informes que prestan su atención a los multiplicadores fiscales. Por tanto, como medida para reactivar la economía no me parece que tenga su mejor escenario. Pero la administración monetaria es conocedora de una de las funciones clave de todo banco central: el de prestamista de última instancia o último recurso.

En este contexto de posible crisis del Euro, porque no hacer una excepción a las rígidas normas que inspiran el famoso mandato de la autoridad monetaria? Porque no comprar deuda pública incluso de forma directa? La función de prestador de última instancia de un banco central o autoridad monetaria es evidente y clara en cualquier manual de economía que se preste.

Tanto que se habla de flexibilidad en los tiempos que corren, ¿no merece la pena relajar esa estatutaria obsesión del BCE por la inflación y la estabilidad del sistema? Todo en aras de una eventual crisis que afectaría a todos los países de la eurozona. Y sin dramas ni exigencias más allá del análisis objetivo de los hechos.

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Acerca de charladas

Internet constituye un espacio de intercambio y reflexión maravilloso y, espero, cada vez más y más aprovechable. Mi nombre es Carlos Andrés Rego Edreira; soy licenciado en economía, aficionado a la fotografía digital y muy interesado por el mundo de los medios de comunicación. En mis últimas experiencias laborales vengo desempeñando tareas de gestión comercial y atención al cliente. Siendo la gestión de negocios, en especial todo lo relativo al marketing, un área de interés personal y profesional.
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